Archive for diciembre 2019
martes, 31 de diciembre de 2019
The Zoran's Baby es el tercer libro de la serie Barbarian Brides , pero se puede leer de forma independiente. Es un romance instantáneo, con compañeros predestinados, con una luchadora mujer humana en una misión y un general alienígena protector que lucha por su corazón. ¡Feliz para siempre garantizado!
Este Guerrero Zoran me deja sin aliento ... ¡y embarazada!
DEACARGAR
http://www.mediafire.com/file/truyj1y985xshlt/3._The_Zorans_Baby.pdf/file
Este Guerrero Zoran me deja sin aliento ... ¡y embarazada!
DEACARGAR
http://www.mediafire.com/file/truyj1y985xshlt/3._The_Zorans_Baby.pdf/file
lunes, 30 de diciembre de 2019
Debo tenerla. Y lo que quiero, lo tomo!
Cuando su mejor amiga Sarah Granger le pregunta a Ava Payne si va a dar una clase en su lugar, Ava acepta felizmente. Después de todo, su mejor amiga está embarazada de un bebé Zoran, y después de escapar por poco del horrible Nezdek en su misión anterior, este debería ser un cambio de ritmo bienvenido.
DESCARGAR
http://www.mediafire.com/file/0h3l62r9vvps9j9/2._The_Zoran%2527s_Mate.pdf/file
domingo, 29 de diciembre de 2019
La novia de Zoran es el libro número uno de la serie Novias bárbaras , pero se puede leer de forma independiente. Es un romance instantáneo, con compañeros predestinados, que presenta a un humano ardiente con sed de justicia y un guerrero alienígena alto e imponente que no puede resistirse a ella. Sin trampas, ¡HEA garantizado!
Mi nuevo guardaespaldas?
¡Un guerrero alienígena posesivo y peligroso que quiere reclamarme como su premio! ¡Oh chico!
DESCARGAR
http://www.mediafire.com/file/aswo1fyo789ycyx/1._The_Zoran%2527s_Bride.pdf/file
Mi nuevo guardaespaldas?
¡Un guerrero alienígena posesivo y peligroso que quiere reclamarme como su premio! ¡Oh chico!
DESCARGAR
http://www.mediafire.com/file/aswo1fyo789ycyx/1._The_Zoran%2527s_Bride.pdf/file
martes, 24 de diciembre de 2019
En esta secuela de Wallbanger , el segundo libro de la serie Cocktail, los favoritos de los fanáticos Caroline y Simon negocian la montaña rusa de su nueva relación mientras están sentados en casa en San Francisco.
Jugar al house nunca fue tan divertido, ni tan confuso. Con su jefe en su luna de miel, Caroline trabaja locamente largas horas para mantener la empresa de diseño de interiores funcionando
DESCARGAR
http://www.mediafire.com/file/cbf1cff9ypbdo2k/2_-_RUSTY_NAILED_-_COCKTAIL_-_ALICE_CLAYTON.pdf/file
Jugar al house nunca fue tan divertido, ni tan confuso. Con su jefe en su luna de miel, Caroline trabaja locamente largas horas para mantener la empresa de diseño de interiores funcionando
DESCARGAR
http://www.mediafire.com/file/cbf1cff9ypbdo2k/2_-_RUSTY_NAILED_-_COCKTAIL_-_ALICE_CLAYTON.pdf/file
lunes, 16 de diciembre de 2019
Una mezcla deliciosa de humor, erotismo y situaciones absurdamente exasperantes.Caroline ha empezado una nueva vida. Acaba de llegar a San Francisco con su gato Clive para trabajar como diseñadora
DESCARGAR
http://www.mediafire.com/file/b5hh7w7ndsiljso/1_-_WALLBANGER_-_COCKTAIL_-_ALICE_CLAYTON.pdf/file
DESCARGAR
http://www.mediafire.com/file/b5hh7w7ndsiljso/1_-_WALLBANGER_-_COCKTAIL_-_ALICE_CLAYTON.pdf/file
domingo, 15 de diciembre de 2019
Un año. Sin futuro. Un pasado que no desaparecerá.
Lennox "Nox" Demetri rompió su propia regla al hacer un trato. Puede que no haya estado directamente con el diablo, pero eso no significa que Satanás mismo no esté mirando. ¿Fue el destino lo que trajo a Charli a su vida y a su cama? Lo que sucederá cuando se rompan las reglas
DESCARGAR
https://onedrive.live.com/?cid=55C1FB60766AEE24&id=55C1FB60766AEE24%21115&parId=root&o=OneUp
Lennox "Nox" Demetri rompió su propia regla al hacer un trato. Puede que no haya estado directamente con el diablo, pero eso no significa que Satanás mismo no esté mirando. ¿Fue el destino lo que trajo a Charli a su vida y a su cama? Lo que sucederá cuando se rompan las reglas
DESCARGAR
https://onedrive.live.com/?cid=55C1FB60766AEE24&id=55C1FB60766AEE24%21115&parId=root&o=OneUp
sábado, 14 de diciembre de 2019
Una semana. Sin futuro. Sin pasado No más.
Alexandria Collins tiene una semana para vivir sin preocupaciones, sin fantasmas de su pasado o presiones de su futuro que la persiguen. Reinventándose a sí misma como "Charli", un hombre sexy y misterioso la derriba de sus pies y le brinda placer como nunca lo había imaginado. Con su corazón en juego, ella olvida que las decisiones tomadas en la oscuridad de la noche reaparecen
DESCARGAR
https://onedrive.live.com/?cid=55C1FB60766AEE24&id=55C1FB60766AEE24%21106&parId=root&o=OneUp
Alexandria Collins tiene una semana para vivir sin preocupaciones, sin fantasmas de su pasado o presiones de su futuro que la persiguen. Reinventándose a sí misma como "Charli", un hombre sexy y misterioso la derriba de sus pies y le brinda placer como nunca lo había imaginado. Con su corazón en juego, ella olvida que las decisiones tomadas en la oscuridad de la noche reaparecen
DESCARGAR
https://onedrive.live.com/?cid=55C1FB60766AEE24&id=55C1FB60766AEE24%21106&parId=root&o=OneUp
miércoles, 4 de diciembre de 2019
Una semana. Sin futuro. Sin pasado No más.
Alexandria Collins tiene una semana para vivir sin preocupaciones, sin fantasmas de su pasado o presiones de su futuro que la persiguen. Reinventándose a sí misma como "Charli", un hombre sexy y misterioso la derriba de sus pies y le brinda placer como nunca lo había imaginado. Con su corazón en juego
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=1USWdzr5dYobE4JlolI7VidpwOBS6FsdO
Alexandria Collins tiene una semana para vivir sin preocupaciones, sin fantasmas de su pasado o presiones de su futuro que la persiguen. Reinventándose a sí misma como "Charli", un hombre sexy y misterioso la derriba de sus pies y le brinda placer como nunca lo había imaginado. Con su corazón en juego
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=1USWdzr5dYobE4JlolI7VidpwOBS6FsdO
Todas las noches él esperaba junto a su ventana para verla pasar. Sin falta, exactamente a las 10:23 pm, ella doblaba en la esquina, vestida con su uniforme escolar verde, sin importar que fuera fin de semana; llevaba siempre gruesas mayas y largas mangas a pesar del calor. Apenas podía verse una parte de su rostro entre aquella larga y oscura cabellera que caía hasta la cintura.
Para el todo transcurría en cámara lenta, tenía solo unos segundos para admirarla, antes de que ella se perdiera nuevamente en la siguiente esquina, aquellos cabellos más oscuros que la noche se tornaban luminosos y plateados al reflejar la luz de la luna, y se mecían aparentando vida propia con el más leve viento. Era en esos momentos que podía apreciar su blanco y terso rostro que la mayoría del tiempo estaba escondido.
Sus pasos eran tan ligeros que ni siquiera se escuchaba el chocar de los pies contra el suelo. El chico estaba totalmente enamorado, aunque no supiera ni su nombre. Pero se había decidido a cambiar las cosas, así que salió por su ventana para ir tras ella, preguntarle su nombre, acompañarla a casa, pedir su teléfono, cualquier cosa que lo acercara más a ella.

Cuando él dobló la esquina, ella ya estaba en medio del parque, donde la molestaba un grupo de vagos mientras ella seguía caminando tímidamente, al llegar a la zona más oscura y boscosa, la jovencita se quitó el cabello del rostro dejando ver una enorme sonrisa que embrujó al joven, el cual permaneció inmóvil, viendo como ella hundía sus largos y afilados colmillos en cada uno de los hombres, los levantaba por los aires como si fuesen simples hojas de papel, desgarrándoles la piel para disfrutar de su sangre.
La enorme cabellera servía para cubrir un par de pequeñas y negras alas que se agitaban velozmente al ritmo de cada una de sus mordidas.
Viéndola en todo su esplendor, el joven no pudo hacer otra cosa que enamorarse más de ella, el color de la sangre en sus labios solo la invitaba a besarla, el revolotear de sus alas solo le anunciaba que debía abrazarla con fuerza antes de que ella se fuera volando…
–Solo quería tenerla entre sus brazos–… aunque para ella el chico no fuera más que un postre, después de tan suculenta cena.
John Harrison salió de la casa y se quedó un momento en la terraza de cara al jardín. Era un hombre alto de rostro delgado y cadavérico. No obstante, su aspecto lúgubre se suavizaba al sonreír, mostrando entonces algo muy atractivo.
Harrison amaba su jardín, cuya visión era inmejorable en aquel atardecer de agosto, soleado y lánguido. Las rosas lucían toda su belleza y los guisantes dulces perfumaban el aire.
Un familiar chirrido hizo que Harrison volviese la cabeza a un lado. El asombro se reflejó en su semblante, pues la pulcra figura que avanzaba por el sendero era la que menos esperaba.
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=172cmhwwyB6VW2ghjyLs3EbP7l5Uy_CEO
lunes, 2 de diciembre de 2019
Estos relatos son contados por los miembros del Club de los Martes que se reúnen cada semana. En la cual cada uno de los miembros y por turno expone un problema o algún misterio que cada uno conozca personalmente y del que, desde luego sepa la solución.
Para así el resto del grupo poder dar con la solución del problema o misterio.
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=13jPnHL6L4HacsmwVBHX1eP4mx3kp4jwt
Para así el resto del grupo poder dar con la solución del problema o misterio.
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=13jPnHL6L4HacsmwVBHX1eP4mx3kp4jwt
Cada fin de semana, la rutina era la misma; ella salía del trabajo a prisa, para llegar a casa y tomar un aromático baño, luego se sentaba horas frente al espejo embelleciéndose. El toque final, siempre un vestido rojo, porque le gustaba llamar la atención, además, hacia resaltar su hermosa piel clara, labios carmín y la sedosa cabellera negra que cubría un poco el gran escote en su espalda.
Volvía de su gran noche de fiesta, luciendo tan hermosa como al salir de casa, solo que el cansancio de tanto bailar, la obligaba a cargar sus tacones en mano, mientras el cemento frio e irregular por el que caminaba, masajeaba sus pies a cada paso.
Ese camino lo recorrió tantas veces, que podía fácilmente llegar a su destino con los ojos cerrados si así lo quisiera, por lo cual no le molestaba dejar caer sus parpados para dedicarse a escuchar y oler la noche que tanto le fascinaba. Avanzaba lentamente, buscando sorprenderse con algún detalle que pudo ignorar al llenarse con las imágenes que pasaban por su retina, fue entonces que descubrió… un agitado resoplido, acompañado de un olor particular que transportaba un ligero viento que apenas le movía un par de cabellos. Temía abrir los ojos y perder el rastro de aquello que había provocado tantas sensaciones en su cuerpo…
Siguió así, ensanchando sus fosas nasales, para que aquel sabroso olor a metal húmedo la guiara hasta el punto exacto de su procedencia… uno, dos, tres… decenas de ansiosos pasos, y se detuvo en la entrada de un callejón, el lugar era una fiesta de sonidos y olores que le nublaban la razón.

Gemidos, lamentos, respiraciones agitadas, algo que se desgarra o se rompe; finalmente un rechinido que le obliga a abrir rápidamente los ojos, para verlos ahí… de rodillas, hundiendo sus colmillos y desgarrando el cuerpo de aquel hombre para alimentarse.
Ella deja caer sus tacones, en el choque de estos contra el suelo, ellos se dan cuenta que no están solos, voltean, la miraban fijamente por un segundo y vuelven a lo suyo, ella no puede resistirlo, se tira sobre sus rodillas, se arrastra por el suelo… el estómago parece consumirse a sí mismo, la obliga a retorcerse y convulsionar, pero todo termina, cuando hunde sus dientes en el cuerpo del hombre muerto, el tibio sabor a hierro despierta nuevamente sus sentidos, siente la vida fluir dentro de ella, la hace vibrar, hundiendo otra y vez su cara en las vísceras de aquel cuerpo, para no dejar escapar aquella sensación de plenitud…
Ella tenía razón, ¡el rojo es su color! Y la sangre su nuevo vestido, seguramente volverá nuevamente a ese callejón, para cenar junto a los suyos.
Misterios sin resolver.
Raymond West lanzó una bocanada de humo y repitió las palabras con una especie de deliberado y consciente placer.
-Misterios sin resolver.
Miró satisfecho a su alrededor. La habitación era antigua, con amplias vigas oscuras que cruzaban el techo, y estaba amueblada con muebles de buena calidad muy adecuados a ella. De ahí la mirada aprobadora de Raymond West. Era escritor de profesión y le gustaba que el ambiente fuera evocador. La casa de su tía Jane siempre le había parecido un marco muy adecuado para su personalidad. Miró a través de la habitación hacia donde se encontraba ella, sentada, muy tiesa, en un gran sillón de orejas. Miss Marple vestía un traje de brocado negro, de cuerpo muy ajustado en la cintura, con una pechera blanca de encaje holandés de Mechlin. Llevaba puestos mitones también de encaje negro y un gorrito de puntilla negra recogía sus sedosos cabellos blancos.Tejía algo blanco y suave, y sus claros ojos azules, amables y benevolentes,contemplaban con placer a su sobrino y los invitados de su sobrino. Se detuvieron primero en el propio Raymond, tan satisfecho de sí mismo.Luego en Joyce Lempriére, la artista, de espesos cabellos negros y extraños ojos verdosos, y en sir Henry Clithering, el gran hombre de mundo. Había otras dos personas más en la habitación: el doctor Pender, el anciano clérigo de la parroquia; y Mr. Petherick,abogado, un enjuto hombrecillo que usaba gafas, aunque miraba por encima y no a través de los cristales. Miss Marple dedicó un momento de atención a cada una de estas personas y luego volvió a su labor con una dulce sonrisa en los labios.
Mr. Petherick lanzó la tosecilla seca que precedía siempre sus comentarios.
-¿Qué es lo que has dicho, Raymond? ¿Misterios sin resolver? ¿Y a qué viene eso?
-A nada en concreto -replicó Joyce Lempriére-. A Raymond le gusta el sonido de esas palabras y decírselas a sí mismo.
Raymond West le dirigió una mirada de reproche que le hizo echar la cabeza hacia atrás y soltar una carcajada.
-Es un embustero, ¿verdad, miss Marple? -preguntó Joyce-. Estoy segura de que usted lo sabe.
Miss Marple sonrió amablemente, pero no respondió.
-La vida misma es un misterio sin resolver -sentenció el clérigo en tono grave.
Raymond se incorporó en susilla y arrojó su cigarrillo al fuego con ademán impulsivo
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=16sngcByOW5UhY-v5CHhJYVqxk8o_cMR-
Raymond West lanzó una bocanada de humo y repitió las palabras con una especie de deliberado y consciente placer.
-Misterios sin resolver.
Miró satisfecho a su alrededor. La habitación era antigua, con amplias vigas oscuras que cruzaban el techo, y estaba amueblada con muebles de buena calidad muy adecuados a ella. De ahí la mirada aprobadora de Raymond West. Era escritor de profesión y le gustaba que el ambiente fuera evocador. La casa de su tía Jane siempre le había parecido un marco muy adecuado para su personalidad. Miró a través de la habitación hacia donde se encontraba ella, sentada, muy tiesa, en un gran sillón de orejas. Miss Marple vestía un traje de brocado negro, de cuerpo muy ajustado en la cintura, con una pechera blanca de encaje holandés de Mechlin. Llevaba puestos mitones también de encaje negro y un gorrito de puntilla negra recogía sus sedosos cabellos blancos.Tejía algo blanco y suave, y sus claros ojos azules, amables y benevolentes,contemplaban con placer a su sobrino y los invitados de su sobrino. Se detuvieron primero en el propio Raymond, tan satisfecho de sí mismo.Luego en Joyce Lempriére, la artista, de espesos cabellos negros y extraños ojos verdosos, y en sir Henry Clithering, el gran hombre de mundo. Había otras dos personas más en la habitación: el doctor Pender, el anciano clérigo de la parroquia; y Mr. Petherick,abogado, un enjuto hombrecillo que usaba gafas, aunque miraba por encima y no a través de los cristales. Miss Marple dedicó un momento de atención a cada una de estas personas y luego volvió a su labor con una dulce sonrisa en los labios.
Mr. Petherick lanzó la tosecilla seca que precedía siempre sus comentarios.
-¿Qué es lo que has dicho, Raymond? ¿Misterios sin resolver? ¿Y a qué viene eso?
-A nada en concreto -replicó Joyce Lempriére-. A Raymond le gusta el sonido de esas palabras y decírselas a sí mismo.
Raymond West le dirigió una mirada de reproche que le hizo echar la cabeza hacia atrás y soltar una carcajada.
-Es un embustero, ¿verdad, miss Marple? -preguntó Joyce-. Estoy segura de que usted lo sabe.
Miss Marple sonrió amablemente, pero no respondió.
-La vida misma es un misterio sin resolver -sentenció el clérigo en tono grave.
Raymond se incorporó en susilla y arrojó su cigarrillo al fuego con ademán impulsivo
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=16sngcByOW5UhY-v5CHhJYVqxk8o_cMR-
domingo, 1 de diciembre de 2019
Mi madre era la Madison Ridge Killer ... y la ayudé. A las nueve, me dieron un nuevo comienzo, una nueva vida. Mis padres adoptivos hicieron todo lo posible para ayudarme a olvidar mi pasado, y por un tiempo, tuvieron éxito. Pero nunca fui normal. Nunca olvidé realmente todo lo que vi o hice. Ahora, veinte años después, trabajo en el departamento de facturación
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=1f45ll6XvjelJ9-GSU9WvwfoomWarKSV5
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=1f45ll6XvjelJ9-GSU9WvwfoomWarKSV5
La noche se tornaba sombría; la escasa iluminación de las calles era absorbida por la oscuridad, llenando todo de penumbras, que solo se acompañan por el sonido de la lluvia golpeando el asfalto. Las personas se habían guardado en sus casas, solo quedaron aquellos que caminaban por necesidad.
Entre ellos Romina, una chica de humilde procedencia, que no ajustó ese día para el transporte que la llevara de la universidad a su casa. Era algo común para ella, muchas veces había recorrido ese camino en las mismas condiciones, pero eso no evitaba que se le crisparan un poco los nervios.
A pesar de que el frio obligaba a todos a esconder su rostro bajo sombreros, bufandas o abrigos, causando cierta desconfianza al cruzarse unos con otros, Romina estaba consciente de que lucía igual de sospechosa que ellos, y se movía con cautela para no causarle un susto a alguien.
A pocas calles de su casa, sintió alivio, ya estaba en sus terrenos y eso le daba seguridad, sin embargo, al doblar la esquina, distinguió a una oscura silueta caminando por la misma acera y en dirección a ella. Conforme ambos avanzaban, le inquietaba un poco no poder distinguir sus ropas, ni el sonido de sus pisadas, era tan solo una sombra que hacia tintinear las luces por donde pasaba.

Con un poco de precaución Romina se fue a la otra acera, apurando el paso, volteando para todos lados, y la sombra no estaba más… no estaba más en la lejanía, se había posado frente a ella, sujetándola fuerte del cuello. Robándole la vida y arrastrándola a lo más profundo del sufrimiento eterno.
Al mismo tiempo, Cristina, su amiga de toda la vida, estaba sentada en medio de un pentagrama dibujado con sangre, le pedía al maligno que se llevara a Romina y la mantuviera cautiva en el infierno, pues sentía mucha envidia de ella, y no quería verla más en este mundo.
Los días pasaron, Romina seguía desaparecida ante la consternación de todos sus allegados, excepto de Cristina, que ocultaba su sonrisa, pues estaba contenta de que sus ruegos fueron escuchados.
Para traer a su mejor amiga de la muerte, Zyan marchará al infierno. Pero primero necesita acumular una fuerza que pueda desafiar a Lucifer en su territorio. Con el Arcángel Miguel y las fuerzas del Cielo pisándole los talones, Zyan cruza el mundo, reuniendo un equipo sobrenatural de proporciones épicas. Esta vez está llamando a todos sus favores, convocando figuras de su pasado peligrosas y mortales. Y para entrar al infierno, debe trabajar con el peor de todos, el que asesinó a su amiga en primer lugar. Zy tendrá que dejar de lado su ardiente necesidad de venganza para llevar a cabo la misión más grande de su vida, pero eso puede ser lo único que no puede hacer.
DESCARGAR
https://drive.google.com/open?id=1JTe9ZjRJuee5CdlUhxvHfN4Mps2qTK-K















